Har Tabor — festival en Can Guitet, asistentes con las manos alzadas

Har Tabor

Branding Contenido Instagram TikTok Email Marketing

Un festival de música de alabanza cristiana organizado por jóvenes, en dos ediciones consecutivas: 2024 y 2025. Diseñamos la identidad visual, la estrategia de contenido y el sistema de comunicación para que el evento llegara a quien tenía que llegar.

Har Tabor — 'Primero el cielo y lo demás está de más' Har Tabor — 'Estamos rezando por ti', Can Guitet 2025
Reto

El festival tenía alma.
Le faltaba presencia.

Har Tabor nació con una visión clara: reunir a miles de jóvenes para vivir una experiencia de fe a través de la música. Tenían el espacio (Can Guitet), los artistas y el propósito. Pero no tenían identidad visual, ni estrategia de contenido, ni un sistema para llegar a su comunidad de forma sostenida durante meses.

El reto era construir toda la comunicación desde cero y mantenerla viva durante seis meses, escalando la intensidad a medida que se acercaba la fecha del evento.

Har Tabor — músico en directo en Can Guitet Har Tabor — custodia en la adoración nocturna
Solución

De la identidad al embudo,
mes a mes

Empezamos por lo que faltaba: tenían logotipo, paleta y tipografía, pero la marca carecía de esencia y voz propia. Construimos ese universo: el tono, el lenguaje y la capa visual que hacía que Har Tabor se sintiera diferente. A partir de ahí, construimos la estrategia de contenido en tres fases: Susurrar (despertar curiosidad con teasers), Provocar (revelar artistas y generar anticipación) y Gritar (activar la venta de entradas en el tramo final).

En paralelo, montamos el sistema de email marketing: secuencia de bienvenida, campañas de pre-venta y newsletter semanal. Cada pieza, diseñada y publicada en Instagram y TikTok, construía comunidad en torno al evento durante los seis meses previos.

Har Tabor 2024 — cartel oficial Worship Music Festival, Can Guitet Har Tabor — mano alzada durante el festival
Resultado

Una comunidad construida
antes de abrir las puertas

Cuando el contenido es coherente con el propósito y se sostiene en el tiempo, la audiencia llega preparada. La estrategia de Susurrar–Provocar–Gritar funcionó porque cada pieza de contenido tenía un rol claro en el embudo: no había publicaciones por publicar. Todo empujaba hacia un mismo objetivo.